sábado 3 de diciembre de 2011
LA NAVIDAD CUEVEÑA DE ANTES
Buenos
días mi Berta querida, casi sin darme cuenta ya noto que estamos, de nuevo,
en Navidad. Cada año un lugar diferente
para cada uno de nosotros, pero recordando nuestra niñez con todo el cariño de mi alma, y a
aquellas personas tan queridas, que ya no están con nosotros porque se nos
fueron hacia la eternidad…
EN EL PORTAL DE BELÉN
IGLESIA ANTIGUA DE NUESTRO PUEBLO (1956)
Esta
madrugada pasada vi un lucero primoroso que brillaba en el cielo, que ya no es
azul, un cielo bañado de indefinibles luces amarillas y violetas de la última
hora. Es tarde de Nochebuena, y un sol cansino se apaga dulcemente por el
horizonte en el rojo ocaso cueveño. Una primavera de estrellas se despereza
dispuesta a velar nuestros sueños.
Se
respiran por doquier olores tiernos de pinos y olivos que saben a perfumes del
Chaparral, la Hermanicas o la Calerilla; y la inclemencia invernal se retira
confusa en el ambiente entrañable de los villancicos y panderetas de nuestra
rondalla que suenan por todas partes como campanillas de plata.
¡Mira,
Berta, como embellece la gente sus
hogares! Tras los cristales, los arbolitos y las candelas lucen toda su magia
navideña.
Me
pasmo ante la maravilla de los críos construyendo sus belenes con el corcho y
el papel plateado, con el musgo aún humedecido, con las figuritas que son un
prodigio.
¡Qué
nostalgia al recordar mi infancia, cuando yo los hacía también con esa gracia e
ilusión tan ingenua, tan pura…!
Al
pasearme esta tarde “cálida”, ya oscurecida, siento la sinfonía de música,
colores y villancicos al son de los almireces, panderos y panderetas; el hervidero
humano que deambula calle arriba, calle abajo, con el trajín de regalos,
mantecados, polvorones, turrones y me veo entre esos niños tocando y cantando
el “aguilando” de puerta en puerta; (en otras se nos decía: aquí no se canta,
aquí se reza porque estamos de luto), mientras recuerdo a otros niños pobres,
atónitos, con sus caras congeladas de frío y sus manos llenas de sabañones,
frente a los ricos escaparates de nuestro pueblo…
Ya
está todo preparado. La Nochebuena llega toda engalanada de resplandores
celestes. Se encenderán las luces en los belenes y nuestros corazones latirán
gozosos al celebrar -un año más- el Misterio de la Navidad, mientras cantábamos
todos en la misa del gallo…
“Noche
de paz,
noche
de amor,
ha
nacido el niño Dios
en
un humilde portal de Belén
sueña
un futuro de amor y de fe
viene
a traernos la paz
viene
a traernos la paz...
Desde
el portal llega tu luz
y
nos reúne en torno a ti
ante
una mesa de limpio mantel
o
en el pesebre María y José
en
esta noche de paz
en
esta noche de paz...
Mi
amada Berta, perdóname -una vez más- que
esta noche me haya envuelto -sin darme cuenta- en la profundidad de la
nostalgia, recordando a cuantas personas tan queridas se fueron de nuestro lado
para siempre y que ya sólo viven en nuestro recuerdo y memoria. Se nos fueron como el viento, por el mar del
Negratín, pero a pesar de todo siempre estarán con nosotros.
Un
beso y un abrazo muy fuerte, querida Berta, y feliz Navidad.
CLUB NÁUTICO, DONDE PUEDES CELEBRAR LA NAVIDAD
NUESTROS MEJORES DESEOS PARA TODOS,
¡¡¡VEN A PASAR LAS NAVIDADES CON NOSOTROS!!!
NEVAZO EN CUEVAS, AL FONDO ILUMINADA LA IGLESIA
NAVIDAD, NAVIDAD, NAVIDAD...
Etiquetas:
LA NAVIDAD CUEVEÑA
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