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lunes, 20 de agosto de 2012

EL TALLER MUNICIPAL DE TEATRO “LA TINAJA” DE CUEVAS DEL CAMPO CELEBRÓ SU PRIMERA DÉCADA DE VIDA CON UN MUSICAL DE VARIETÉS: “ASI QUE PASEN DIEZ AÑOS”, DE PRODUCCIÓN PROPIA

¿QUE ES EL VARIETÉ?

El varieté, en nuestro país, es o mejor dicho fue casi una derivación del teatro de revista.  Siempre tuvo una forma particular de presentarse en los cafés, en los sótanos, espacios alternativos, e incluso hasta en las casas particulares de los actores.
El varieté fue considerado por los gobernantes de facto como una mala palabra, por ser un género que criticaba, cómica o a veces dramáticamente todo aquello que se quería callar o que no estaba permitido decir.
Para el espectador acostumbrado al teatro, el varieté es un gran entretenimiento que hace reír o llorar, que se ríe de nuestros defectos y virtudes y no tiene límites en cuanto a su expresión.

CARTEL DE LA OBRA

LA CORTE DEL FARAÓN




En la noche del pasado domingo, en el teatro de la Casa de la Cultura de Cuevas del Campo, esa esencia nos sorprendió gratamente porque  nuestros actores y actrices no se presentaron como artistas iluminados sino como personas que tenían habilidades para cantar, bailar y hasta para representar situaciones de la vida diaria de aquellos años veinte y sucesivos al filo de la censura impuesta por las autoridades. A fe que lo bordaron todos con esas ganas e ilusión desbordada en el esfuerzo del día a día, en las horas de ensayos y fue el público quien se lo fue agradeciendo escena tras escena, aplauso tras aplauso. Así fue la huella que nos dejaron nuestros actores.
La diferencia del varieté con el teatro normal que desde hace diez años vienen haciendo nuestro actores y actrices, está en la relación con el público, no importa si fue a través del sonido, de las luces, del vestuario, de una mesa o una butaca.
Este grupo nuestro  “La Tinaja”, que nos ha dado siempre tantas sorpresas buenas, muchas de ellas inolvidables,  interactuaron con maestría y desparpajo con los casi trescientos espectadores que abarrotamos la sala, se fusionaron perfectamente con la música, la danza y los efectos especiales, consiguiendo resolver todas las  situaciones ensayadas o  improvisadas  en algunos casos  y haciendo llegar al público asistente que no paró -durante toda la obra- de aplaudir. 
En los varietés es función del director, en caso de que exista, dejar a los actores que encaminen "lo suyo" y que ese camino esté dentro de una misma estética o armonía.
El teatro es una acción entre un actor -con todo lo que lo rodea técnicamente- y el espectador, todos tienen algo que decir, pero en este caso y en este grupo,  es el actor su propio dramaturgo, porque expresa algo que ningún otro texto podría decir sobre su pensamiento.
Y esta representación para nuestros actores y actrices ha sido diferente, además de ser el segundo musical, a mi forma de pensar, el más complicado de todas las obras que el grupo de teatro “La Tinaja” ha puesto en escena y que yo he visto en estos primeros diez años que lleva representando, ya que -esta última obra- tiene muy poco artificio, y la mayor parte del peso cae en la música, en la escenografía, en las voces, las actuaciones y, por supuesto, las sensuales coreografías, que enmarcadas por esta complicada moldura, hicieron destacar lo que verdaderamente importó: la calidad de todos los que intervinieron en él y el sentirse importantes dentro de sus papeles. El vestuario y la decoración de auténtico lujo.
Así, la confección de este espectáculo, pienso yo, fue  impecable en todos los sentidos, desde la música con su ritmo envolvente hizo  que fuera imposible no seguir el compás durante la hora y media de función; hasta el papel de su director/ actor: Juan Pedro Montoya, quién no sólo dirigió perfectamente y con atino genial a la “fantástica orquesta enlatada, cantantes, bailarinas y todo su grupo escénico”, sino que además en sus abundantes apariciones en el escenario como  actor y animador contagió con experiencia –a pesar de los nervios que conlleva estar con el pensamiento y la presencia en varios sitios a la vez-  no solamente a todos sus pupilos sino también al público entusiasmado, que presenció y acompañó durante toda la representación a todo este grupo tan maravilloso de teatro, compuesto por un delicado cuerpo de baile y cantantes -unos en directo y otros en playback- perfectamente sincronizados, que nos deleitaron y trasladaron a los decadentes años 20, poniendo fin a un musical difícil de olvidar.
Las palabras dedicadas a nuestro amigo Néstor Arredondo por Juan Pedro director del grupo -como he mencionado anteriormente-,  al entregarle un recuerdo por su esfuerzo y tesón, como homenaje, en nombre de todos los componentes de “La Tinaja”, no sólo hizo brotar generosamente lágrimas a Néstor, sino que más de uno, en  la platea del teatro, también se contagió.
Mis felicitaciones más sinceras a Mª Dolores, Mª José, Amalia, Isabel, Encarnita, Elisa, Néstor, Mª Piedad, Carolina,  Mariló, Juan Pedro, Javier, y a las tres niñas… por vuestro alto esfuerzo, tesón, simpatía y cariño.
Felicidades a todos y un abrazo muy fuerte.
Antonio V. Martínez Cruz.
Fotos: recogidas del Facebook de Julia Thomas y
Néstor Arredondo Martínez





CONECTANDO VÍA SATÉLITE NUEVA YORK

1 comentario:

Elisa de la Torre dijo...

Me alegro de que disfrutaras.
Gracias por tus palabras, viniendo de ti son doblemente gratificantes, dada tu trayectoria en el mundillo del espectáculo...
Aunque creo que has sido muy benévolo, las palabras de aliento siempre animan a seguir hacia adelante.
Un beso muy fuerte.
Elisa